Amundi es el mayor gestor de activos de Europa, es nuestro BlackRock (activos bajo administración de 2000 mil millones de euros) Esto es lo que predice su director de inversiones para 2026 en una entrevista publicada esta mañana en @LesEchos: 👉 Los mercados aguantan... pero al límite No hay recesión, la inflación está controlada, los beneficios corporativos son sólidos (especialmente en Estados Unidos). Existen descargas, pero ninguna ha sido lo suficientemente violenta como para romper el impulso. Los inversores han aprendido a no reaccionar de forma exagerada: donde antes se tardaban semanas en digerir un choque geopolítico, ahora solo se necesitan unas pocas horas. 👉 El verdadero shock es el dólar La caída de la moneda estadounidense es el impacto más tangible de la política de Trymp. Estados Unidos vive a crédito, con déficits presupuestarios que se espera que se mantengan en torno al 6 o 7% del PIB durante varios años. La oferta de dólares está disparada, la posición externa neta es fuera de lo común y la demanda global no es infinita. Como resultado, el dólar ya no se percibe como un refugio seguro. Los bancos centrales venden el dólar... Y comprar oro. 👉 Es un punto de inflexión, pero no un colapso El dólar sigue siendo dominante en las reservas globales, pero el ciclo se está invirtiendo lentamente en horizontes de 20 o 30 años. El oro ya está captando parte de esta desconfianza. Y hay un punto que se considera crucial: cualquier cuestionamiento de la independencia de la Fed podría acelerar drásticamente el estancamiento. 👉 La Fed está en el centro del riesgo sistémico. La elección del sucesor de Jerome Powell se considera decisiva. En Washington, actualmente existe una fuerte tentación de alinear el banco central con el Tesoro para apoyar artificialmente el crecimiento. Pero un recorte de tipos desconectado de la economía real haría que la inflación reanudara, empujaría los tipos a largo plazo... y podría conducir a una forma de monetización de la deuda al estilo japonés, con el dólar como variable de ajuste. Esto explica por qué Washington está impulsando tanto las stablecoins, que son los nuevos grandes compradores de deuda estadounidense. 👉 La deuda no es el problema inmediato A largo plazo, la deuda generalizada acabará pesando sobre el valor de las monedas. Pero a corto y medio plazo, la deuda soberana sigue siendo atractiva para los inversores. Incluso la deuda francesa se considera debidamente remunerada en términos de riesgo, en un mundo saturado de liquidez en busca de rendimiento. 👉 ¿El verdadero peligro para 2026? Excesos Burbuja de IA, sobreinversión en centros de datos, deuda para especular en el mercado bursátil entre estadounidenses y, sobre todo... Riesgo político. Un shock institucional para la Fed o un evento electoral poco anticipado podría provocar un violento efecto boomerang en el dólar y los mercados.