"Estaban en medio de unas jarras de cerveza bien profundas cuando el señor Butterbur volvió a entrar. En un abrir y cerrar de ojos, la mesa quedó tendida. Había sopa caliente, embutidos fríos, una tarta de moras, barras de mantequilla y medio queso maduro: comida sencilla, tan buena como la Comarca podía mostrar"