¿Alguien en la izquierda ha abordado de forma seria la tensión entre las normas liberales y el multiculturalismo? Si tienes culturas diferentes que son 'igual de válidas', simplemente no tiene sentido tratar a las personas por igual por comportamientos similares. Al final necesitas (formal o informalmente) leyes diferentes para distintos grupos de personas basadas en particularidades y expectativas culturales, y no puedes tener igualdad ante la ley. Del mismo modo, que un grupo cultural desapruebe las normas o el comportamiento de otro grupo cultural es antitético al multiculturalismo, por lo que habrá que vulnerar los derechos de libertad de expresión para suavizar las cosas y mantener los principales principios ideológicos del multiculturalismo. Todo esto parece axiomático e irreconciliable. ¿Alguien de la izquierda ha expresado cómo valoran estas preocupaciones cuando están en tensión? ¿O la respuesta principal ha sido simplemente evasión y disimulo?