Dato curioso. Los estudiantes finlandeses asisten a la escuela solo entre 4 y 5 horas al día, disfrutan de descansos de 15 minutos después de cada lección y, sin embargo, se ubican constantemente entre los mejores en evaluaciones educativas globales como el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) de la OCDE. Los días escolares más cortos, la tarea mínima y los descansos frecuentes están diseñados para reducir el estrés, fomentar la curiosidad y permitir que los estudiantes tengan tiempo para descansar, jugar e intereses personales. El juego, las actividades al aire libre y el bienestar mental están profundamente integrados en la cultura escolar. Este modelo relajado pero efectivo fomenta la curiosidad en lugar del estrés, ayudando a los estudiantes a retener mejor la información y disfrutar del proceso de aprendizaje.