Si crees que la luz azul no te afecta, prueba a dar un paseo por la tarde después del atardecer bajo la luz azul en lugar de calles antiguas con luz amarilla. Una diferencia enorme en cómo te sientes durante y después de la caminata. La gran razón por la que mucha gente parece no poder relajarse hoy en día es por la mala iluminación en los ambientes.