Cuando era niño, los coches de juguete lo eran todo para mí. Sostenía uno en mis manos y desaparecía instantáneamente en mi propio mundo imaginando qué podría hacer, qué podría ser, cuándo podría conducir uno y todas las cosas que haría con él. Mirando atrás, ahora veo en mis hijos cuando juegan con juguetes Tesla... Esa sensación era pura emoción y curiosidad. En algún momento, veo que mucha gente pierde esa chispa. La vida empieza a volverse real, se vuelve ajetreada, las responsabilidades se apoderan y el futuro deja de parecer emocionante. Y sinceramente, es muy triste para mí ver eso en muchos, a pesar de no decírselos. Porque mantenerse emocionado por lo que viene es lo que nos hace humanos. Pero para mí, esa misma sensación que tenía de niña nunca desapareció. Hoy, esa emoción evolucionó hasta convertirse en Tesla. Y ahora mismo, es el Tesla Cybercab. Y ahora tengo una plataforma para compartirlo. Para quienes ven esto, el juguete Cybercab podría parecer solo un juguete. Pero cuando lo miro, veo la posibilidad. Imagino calles llenas de estos. Me imagino poseyendo y gestionando varios de ellos. Imagino carreteras más seguras, menos accidentes y personas recuperando su activo más importante, que es el tiempo, y hablando con la familia, trabajando, relajándose o simplemente disfrutando del viaje en vez de estresarse al volante. Y quiero compartir con el mundo esta realidad de un futuro que puede ser increíble si Tesla lo ejecuta bien. Creo que sí. En mi opinión, si dejamos de entusiasmarnos con el futuro, dejamos de avanzar como humanos. Y me niego a permitir que eso me pase a mí y a cualquiera que realmente quiero. Siempre elijo la curiosidad. Siempre elegiré la imaginación. Y siempre estaré ilusionado con el futuro porque para mí, la vida no tiene sentido si pierdes esa chispa. No puedo esperar al próximo capítulo de Tesla. Voy a estar en el asiento delantero para mostrarlo al mundo.