Keir Starmer es censor, un defensor de la migración masiva y un defensor de una política woke branda con el crimen—el clásico burócrata anti-Trump y al estilo Bidenesco británico/UE. Ahora quiere identificaciones digitales para controlar el pensamiento y viene a por X. Una vergüenza—y la representante Luna (y otros) lo ven. 👇