La codificación de vibra me recuerda a los primeros días del comercio electrónico. En aquel entonces, si querías fabricar un producto, tenías que construir la fábrica tú mismo y necesitabas recursos absurdos incluso para fabricar un solo producto. Luego, en la década de 2010, la manufactura china se abrió al mercado global y la gente podía fabricar productos sin coste inicial. Esto provocó un auge de nuevos productos que llegaron al mercado. Pero ahora, el cuello de botella ya no era la creación del producto, sino el marketing. Ganaron las marcas con mejor marketing. Esto es lo que está a punto de pasar con el vibe coding. Hacer una app fue difícil, pronto hará falta un solo prompt para crear algo funcional. El marketing es la última ventaja competitiva.