Personalmente pasé toda la mañana llamando al personal de la Casa Blanca, suplicándoles que intervinieran e instaran al Presidente a desplegar la Guardia Nacional. Cada uno de ellos estaba aterrorizado y confundido por su inacción. No entendían por qué seguía tuiteando sobre Mike Pence en vez de actuar—alimentando el caos mientras la situación se desbordaba. ¡NUNCA OLVIDES!