Al vivir mis treinta y tantos años, por fin me doy cuenta de lo que realmente son los lujos de la vida: > poder levantarse temprano sin alarmas > poder entrenar 3-5 veces por semana > comer comida y beber agua limpia de verdad > poder dedicarte a crear algo > poder donar a la caridad > poder pasar tiempo de calidad con personas que importan > poder viajar por el mundo y absorber otras culturas > leer buenos libros > tener 1-2 horas de sueño profundo cada noche > tener un lugar al que puedas llamar "hogar" > amar y ser amado No necesitas un millón de dólares para disfrutar de todo esto Estamos tan conectados a un mundo que nos dice que necesitamos una casa nueva, ropa nueva, coches nuevos, juguetes nuevos y millones de dólares para vivir una vida de lujo Pero en realidad, la mayoría de los verdaderos lujos de la vida son gratis