La policía antidisturbios rumana utilizó gases lacrimógenos y se enfrentó con grupos de jóvenes de un pueblo que querían celebrar Año Nuevo participando en una tradición popular local centenaria de luchar con palos vestidos con pieles de animales y máscaras intimidantes. La "Ciomăgeală" se celebra cada año en el pueblo de "Ruginoasa" en el condado de Iași en la mañana del 31 de diciembre. La costumbre centenaria gira en torno a dos grupos de jóvenes enmascarados de los lados "deal" (colina/subida) y "vale" (valle/bajada) del pueblo, que simbólicamente chocan con palos (ciomege) al amanecer. Se supone que es una lucha ritual por el derecho a presumir, pero históricamente se ha vuelto violenta. Este año se desplegaron 200 agentes de policía, gendarmes y bomberos para vigilar y prevenir violencia real. Algunos participantes intentaron eludir los cordones policiales y tomar una ruta no autorizada para enfrentarse directamente al grupo rival. Para detener la escalada y evitar el contacto físico entre ambas partes, los gendarmes utilizaron gas lacrimógeno (gaze lacrimogene) para dispersar a la multitud y forzar la obediencia. La intervención evitó una pelea a gran escala, y el evento terminó simbólicamente (con grupos presentando saludos en el ayuntamiento) sin heridas graves. En 2011, varios participantes resultaron gravemente heridos, con un hombre paralizado de cintura para abajo y otro perdiendo la vida. Las autoridades ahora lo tratan como un riesgo alto, aplicando normas para mantenerlo simbólico y seguro. Cualquier intento de llevar a cabo violencia real Hoy en día desencadena la intervención.