Diseñar un buen edificio no requiere tanto esfuerzo. Pero sí requiere disciplina y humildad para seguir lo que ha funcionado en el pasado. Solo después de esto la innovación puede avanzar más en la profesión, ¡Aquí tienes mis cinco reglas sencillas para crear edificios que a la gente le encantarán! ⬇️
Uno: Minimizar los contratiempos Un edificio construido justo al límite de la propiedad tiene una conexión con la calle desproporcionadamente más alta que otro más alejado. La propiedad sin contratiempos es más acogedora para los transeúntes, invitándoles a una interacción más tangible y mucho más social.
Dos: Volumen y escala Las estructuras a escala humana mantienen una relación armoniosa con las personas en la calle. Ni demasiado alto, ni demasiado ancho, ni demasiado dominante. Estos ejemplos suelen ser de grano fino, es decir, son solo una de muchas estructuras relativamente estrechas en un bloque.
Tres: Materiales cálidos / contextuales Los materiales externos son la forma principal en la que nos relacionamos con una estructura. Somos parte de la tierra y nos inclinamos hacia materiales naturales como la madera, el ladrillo, la piedra y el yeso de cal, en lugar del hormigón, el vidrio o el vinilo. Cuanto más natural, mejor.
Cuatro: Ventanas empotradas Uno de los elementos más infravalorados del buen diseño es la composición de las ventanas. Las disposiciones simétricas son importantes, pero aún más relevante es la relación entre los conjuntos de ventanas y paredes. Queremos profundidad, no alineada con la fachada
Cinco: Corona Por último, debe completarse un edificio. ¡Qué tontería sería hacer todo el trabajo que nos trajo hasta aquí y olvidar el toque final! En pocas palabras, un edificio debe tener una corona para estar completo. Esperamos un final ordenado para cualquier historia. Los edificios no son diferentes.
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