Recientemente, los funcionarios de la Reserva Federal han emitido una señal sin precedentes: el tamaño del balance debe expandirse a largo plazo con el crecimiento económico, despidiéndose por completo del antiguo modelo cíclico de "expansión-reducción-regreso a la normalidad". Detrás de esto está el efecto de superposición de múltiples ciclos traído por la revolución de la IA. La inversión en infraestructura como la potencia de cálculo, la energía y los centros de datos es altamente irreversible; una vez interrumpida, el costo se amplifica de manera exponencial. En realidad, la Reserva Federal está adelantando el principio de White-Zhao, previniendo crisis antes de que estallen. Más interesante es la doble estrategia de Estados Unidos: expandir el balance interno para estabilizar el sistema financiero tradicional, y, externamente, ampliar la cobertura del dólar a través de criptomonedas y stablecoins. Soportar la presión dentro de un rango controlable y expandirse en nuevos mercados. Esta podría ser la elección más racional del sistema monetario soberano frente al tsunami supersónico de la IA.