Un multimillonario compró una empresa maderera en la selva amazónica solo para cerrarla. El multimillonario sueco-británico Johan Eliasch ha adoptado un enfoque audaz y práctico para combatir el cambio climático, pasando del liderazgo empresarial a la acción ambiental directa. En 2005, adquirió una empresa maderera en Brasil, ganando el control de aproximadamente 400,000 acres (1,600 km²) de selva amazónica, que inmediatamente dedicó a la preservación al detener todas las operaciones de tala. Este movimiento decisivo transformó un posible sitio de deforestación en un sumidero de carbono protegido, salvaguardando la biodiversidad a gran escala. Los esfuerzos de Eliasch van mucho más allá de esta compra emblemática. Fundó el Rainforest Trust, que ha ayudado a proteger millones de acres en todo el mundo, y cofundó Cool Earth en 2006, una organización benéfica que empodera a las comunidades indígenas para conservar las selvas tropicales en peligro. Su influencia llega a la política y al deporte: asesoró al gobierno del Reino Unido sobre la deforestación (autorizando la influyente Revisión Eliasch en 2008), y como presidente de la Federación Internacional de Esquí (FIS) desde 2021, ha impulsado iniciativas de sostenibilidad, incluyendo el compromiso con la campaña Race to Zero para reducir a la mitad las emisiones de los deportes de invierno para 2030. Eliasch ejemplifica un movimiento en auge entre individuos ultra-ricos que despliegan recursos privados para soluciones climáticas inmediatas e impactantes, eludiendo canales convencionales para ofrecer una protección tangible a los ecosistemas vitales del planeta.