Los científicos han encontrado un camino de ladrillos amarillos en el fondo del océano. En 2022, durante una expedición a bordo del Buque de Exploración (E/V) Nautilus para mapear antiguos montes submarinos al norte de Hawái, los científicos se encontraron con una característica geológica sorprendente en el fondo del océano: una superficie de roca fracturada con bloques rectangulares de precisión inquietante y ángulos agudos de 90 grados, que se asemejan a un camino pavimentado hecho por el hombre. Ubicada en la cima del Monte Nootka en el Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea—una de las áreas marinas protegidas más grandes del mundo—la formación provocó comentarios juguetones del equipo. Un investigador la llamó "el camino hacia Atlantis", mientras que otro bromeó que era un "camino de ladrillos amarillos" salido directamente de El Mago de Oz. Sin embargo, la realidad es aún más fascinante que el mito. Este aparente camino es una lámina natural de hialoclastita, un tipo de roca volcánica creada durante intensas erupciones submarinas. Cuando la lava caliente entra en contacto con el agua de mar fría, se enfría rápidamente, rompiéndose en fragmentos que se acumulan en el fondo marino. Los ciclos de calentamiento y enfriamiento de la actividad volcánica repetida producen luego fracturas de tensión, resultando en el distintivo patrón similar a ladrillos. El descubrimiento ocurrió dentro del vasto Monumento Nacional Marino Papahānaumokuākea, donde vastas extensiones permanecen sin mapear y sin ver. ["Luʻuaeaahikiikekumu - Ancient Seamounts of Liliʻuokalani Ridge." NautilusLive, 2022]